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Violencia Machista y de Género
UN PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD
Acompañamos a mujeres víctimas de violencia en su proceso de reconstrucción de identidad y bienestar emocional
La violencia machista y de género es como la turbulencia que separa forzosamente todas las piezas de un puzzle. Imagina ser tú ese puzzle. Puedes sentirte extraña, ajena en tu propio cuerpo y confundida porque las piezas (tu identidad) están separadas, en ocasiones resquebrajadas y maltratadas.
En Ida y Vuelta Psicoterapia, te ofrecemos un espacio de acompañamiento para unir todas esas piezas que forman parte de ti, lograr la reconstrucción de tu autoestima y reconectar con el bienestar.
PSICOTERAPIA PERSONALIZADA PARA CADA FORMA DE VIOLENCIA
Mujeres Víctimas de Violencia
La violencia machista es la violación de los derechos humanos a través de la violencia que se ejerce contra las mujeres como manifestación de la discriminación y de la situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres y que tiene como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto si se produce en el ámbito público como en el privado.
La violencia de género forma parte de esta violencia machista. La diferencia entre ambas es que la violencia machista puede ser ejercida por un hombre que no conoce a la víctima y, en el caso de la violencia de género, la violencia es ejercida por la pareja o ex pareja de la víctima.
Para detectar una dinámica de violencia machista y de género, es importante tener en cuenta varios elementos como el ciclo y las formas de violencia.
El ciclo de la violencia está conformado por tres fases:
Fase de tensión
La mujer se siente nerviosa y angustiada con el objetivo de mantener un buen clima en la relación (de trabajo, de pareja, de amistad), para ello puede actuar de forma sumisa, complaciente e incluso, disociada de sus propias necesidades.
Fase de explosión
El agresor ejerce la violencia contra la mujer, pueden ser diversas formas en un mismo episodio. Esta fase se va repitiendo con más frecuencia a medida que la violencia aumenta.
Fase de reconciliación o de “luna de miel”
Luego de la violencia, el agresor puede (o no) disculparse por los actos violentos. Algunas veces, en este acto de “arrepentimiento” culpabiliza a la mujer, haciéndola responsable de sus estallidos y “pérdida de control”. Cuanto más se repita la fase de explosión, la “luna de miel” se va acortando hasta desaparecer y el ciclo pasa a ser de tensión y explosión.
Formas de violencia machista
Si te encuentras en una situación de violencia, coméntalo con alguien de confianza para que pueda acompañarte a buscar ayuda si no puedes hacerlo por tu cuenta.
Violencia física
Es la más conocida y, en ocasiones, más fácil de detectar. Comprende comportamientos agresivos que generan lesiones físicas y emocionales: golpes, tirar del pelo, empujones, pellizcos, quemaduras en el cuerpo, entre otras.
Violencia psicológica
Siempre está presente en todas las formas de violencia. Es una forma de violencia en ocasiones silenciosa, se va instaurando lentamente o mediante acciones que no son vividas por la víctima como amenazantes: menosprecios, desvalorizaciones, amenazas, humillaciones, insultos, vejaciones, aislamiento de familiares y amistades, coerción verbal, entre otras.
Violencia sexual
Son todos aquellos actos de naturaleza sexual no consentidos o que condicionan el libre desarrollo de la vida sexual en el ámbito público y privado: agresiones sexuales, acosos sexuales, explotación de la prostitución ajena, entre otros.
Violencia digital
Son actos de violencia machista y misoginia en línea, en parte o totalmente, mediante el uso de tecnologías de la información y de la comunicación: plataformas de redes sociales, webs o foros, correo electrónico, sistemas de mensajería instantánea y otros.
Violencia económica
Es la privación intencionada y sin justificación que hace el agresor sobre los bienes y recursos de la víctima, hijos e hijas: control de sueldo, impago reiterado e injustificado de pensiones alimenticias estipuladas en caso de separación o divorcio, obstaculizar la disposición de los recursos propios o compartidos en el ámbito familiar o de pareja, la apropiación ilegítima de bienes de la mujer, entre otros.
Violencia ambiental
Ejercida sobre bienes y propiedades de la víctima, que tengan valor económico o sentimental para ella, o sobre los animales con los que tiene un vínculo de afecto, con el fin de afligir o de crear un entorno intimidatorio.
Violencia vicaria
cualquier tipo de violencia ejercida contra los hijos e hijas con el fin de provocar daño psicológico a la madre.
Violencia física
Es la más conocida y, en ocasiones, más fácil de detectar. Comprende comportamientos agresivos que generan lesiones físicas y emocionales: golpes, tirar del pelo, empujones, pellizcos, quemaduras en el cuerpo, entre otras.
Violencia de segundo orden
Es la violencia física o psicológica, represalia, humillación y persecución ejercidas contra las personas que apoyan a las víctimas: familiares, amistades, entre otras.
Violencia obstétrica
impedimentos a la mujer para el acceso a una información veraz, necesaria para la toma de decisiones autónomas e informadas sobre sus prácticas y preferencias sexuales, y sobre su reproducción y las condiciones en que se lleva a cabo: esterilización forzada, embarazo forzado, impedimento de aborto en los supuestos legalmente establecidos, dificultad para acceder a los métodos anticonceptivos, a los métodos de prevención de infecciones de transmisión sexual y del VIH, entre otros.
Si te encuentras en una situación de violencia, coméntalo con alguien de confianza para que pueda acompañarte a buscar ayuda si no puedes hacerlo por tu cuenta.
Empoderamiento y Recuperación
Abordamos con sensibilidad y comprensión el impacto de la violencia en las mujeres. Nuestro tratamiento se enfoca en la reconstrucción de la identidad y el fortalecimiento de la confianza y seguridad. Utilizamos un enfoque psicodinámico e integrativo para permitir a las pacientes comprender y transformar las experiencias traumáticas, mejorando así su calidad de vida.
Conciencia y Cambio
Cada sesión es un paso hacia la toma de conciencia y el control personal. Trabajamos para que las mujeres reconozcan y cambien patrones dañinos, proporcionando un espacio seguro para explorar y potenciar sus capacidades. Nuestro objetivo es guiar a las mujeres hacia una vida más plena y autónoma, apoyándolas en cada etapa de su proceso de sanación.